Un mercadillo que poco tiene que envidiar a los de Nueva York

0
155
views

La gama de productos es infinita: Ropa; modelos vintage, muebles modernos y también retro, zapatillas de deportes, libros, cómics, artículos para bebés, juguetes, arte, escultura, bicicletas, accesorios (sombreros, bolsos, joyas, bisutería), calzado e incluso alimentación. Según explica Teresa Castanedo, “si el producto es original y, a ser posible español, tiene el 60 por ciento ganado”.

Teresa Castanedo y Juan Fraile.

La idea nació en sus viajes por Europa y, sobre todo en Londres, donde acudía con frecuencia como periodista para cubrir estrenos cinematográficos internacionales. Compró guías turísticas y todas tenían un capítulo dedicado a  sus mercados. “En Madrid solo teníamos el Rastro que, a pesar de tener los mejores anticuarios y almonedas de España, ha ido perdiendo carácter, quizá por una falta de dirección sobre quién puede vender y quién no”, cuenta.

Vio la luz de su proyecto al visitar el mercado One Hanson Skylight, en Brooklyn (Nueva York). “Me impactó porque esta instalado en la antigua sede de una oficina bancaria que imita un templo gótico. Ahí fue cuando me dije: Quiero hacer algo igual”.

Y llegó la búsqueda de escenario. A su regreso a Madrid, la periodista y su socio y pareja, Juan Fraile, comenzaron con la localización de un emplazamiento singular. “Solicitamos instalaciones municipales como La Casa de Vacas, el Matadero y centro cultural Conde Duque. La respuesta fue un no”. Pero el azar les llevó a la Nave de Motores, propiedad de Metro. “Fui a una rueda de prensa. Contacté con la dirección y nos la alquilaron. Siempre les estaremos agradecidos, porque es un complejo declarado Bien de Interés Cultural”.

El primer Mercado de Motores se celebró en noviembre de 2012. El éxito fue tal que, nueve meses después, el espacio resultaba insuficiente y tuvieron que empezar a buscar otro emplazamiento. Teresa recuerda que “en el Museo del Ferrocarril rechazaron la primera solicitud pero, a la segunda intentona, habían cambiado los responsables. El primer mercado en la estación de Delicias se celebró en septiembre de 2013”.

¿Qué se encuentran los visitantes? 100 puestos en el interior, entre las locomotoras y las vías, y casi otro centenar fuera del edificio.

Imagen: Federico Pérez

¿Cuáles son sus objetivos?. Teresa Castanedo responde: “Mantenernos. Que siga gustando. Siempre renovamos puestos y productos, además de los grupos de música. En el último mercado ya incorporamos cine a 1 euro”.

El éxito del mercado radica en que reúne a artesanos y diseñadores que aportan calidad y originalidad. Ha creado una oferta nueva en Madrid: “Realizamos una selección, cada vez más difícil, de vendedores. El criterio es personal, pero tengo que intuir si son interesantes para el público. Me alejo de productos que imagino en mercadillos veraniegos o en mercados medievales”.

El Mercado de Motores se celebra cada segundo fin de semana de mes: “No podemos abrir todos los sábados y domingos porque el Museo del Ferrocarril tiene que tener su vida ajena a la nuestra. Nos hemos planteado llevar el mercado a otras ciudades”.

Teresa confiesa que “organizar el mercado es lo más difícil que he hecho en mi vida. Antes de comenzar buscamos financiación bancaria (denegada por varias entidades) y patrocinadores (no conseguidos). Al final vendí mi casa. Hemos gastado mucho dinero en mobiliario, fianza, alquiler inicial, alquiler de camiones, equipo de producción…Tal vez será un negocio rentable cuando se estabilice. A día de hoy, continúa siendo una inversión”.

Abrir la puerta de Mercado de Motores al público de forma gratuita les cuesta a los promotores 40.000 euros por edición. Los artesanos pagan una media de 250 euros por la instalación de sus puestos cada fin de semana. Sin embargo, el acceso al Mercado seguirá siendo gratuito, afirman.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here