Un oncólogo español entre los 40 investigadores jóvenes más relevantes del mundo

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Entrevistamos a este científico español Óscar Fernández-Capetillo, investigador del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) tras ser incluido en la lista de los 40 investigadores jóvenes más relevante del mundo seleccionados por la revista ‘Cell’.

1.- Ante todo, enhorabuena por este reconocimiento, ¿cómo se recibe el ser uno de los 40 investigadores jóvenes más importantes del mundo?

Gracias. Siendo riguroso, esto es una selección hecha por una revista concreta (Cell), con lo que esto es una opinión particular de sus editores supongo. En cualquier caso es un honor que una revista tan prestigiosa como Cell crea que la ciencia que se hace en nuestro laboratorio es suficientemente interesante como para estar en ese grupo. Es muy halagador, y una razón más para darnos ánimos para seguir en nuestro trabajo.

2.- ¿Qué es lo más apasionante de ser investigador? ¿Es una carrera vocacional?

Sí, es una profesión absolutamente vocacional. En cualquier caso es importante mantener visión panorámica para saber que la vida tiene mucho más que ofrecer. Lo más apasionante de ser investigador es la sensación de explorador, de estar enfrente de un resultado interesante que nadie ha visto antes, y que comprendes un poco mejor que ayer cómo funciona el mundo que te rodea. Si además a eso se le suma que el entorno de trabajo suele ser muy estimulante; gente joven, inteligente y con mucha fuerza vital, pues no sólo el llegar sino también el camino merece mucho la pena.

3.- ¿Qué te llevó a especializarte en el área oncológica?

Si bien mi primera idea era la Física o Matemática, unas cuantas batallas perdidas con el cáncer en los años en los que estuve me hicieron tomar este camino.

4.- ¿En qué investigaciones trabajas actualmente?

Cáncer, envejecimiento, células madre, desarrollo de fármacos… Demasiadas sillas para un solo culo, me suelen decir. Pero es defecto de fábrica, soy demasiado inquieto como para dedicarme únicamente a un proyecto.

5.- ¿Hay alguna rama de la investigación que sea tu ‘espinita clavada’?

Si, me encantaría estudiar las bases de regeneración de las planarias, unos pequeños gusanos con una capacidad impresionante de regeneración. Si se cortan en 100 pedazos, ¡de cada uno de ellos crece una nueva planaria! Me parece un modelo apasionante y me gustaría tratar de explorar las claves de su regeneración. Llegué a crecerlas en mi propio despacho, pero no conseguí convencer a nadie de mi laboratorio en el potencial de esta línea, y acabaron por morir. Pero no lo descarto. Insistiré.

6.- ¿Tenías una idea preconcebida antes de entrar a trabajar en el Centro Nacional de Investigación Oncológica?

Categoricamente no. Nunca hago planes a más de 2 años vista. Si la ciencia me ha enseñado algo es que planear proyectos a largo plazo no tiene sentido. Hace unos meses revisé el plan que proponía hacer en el CNIO cuando me vine en el 2005. No he cumplido ninguno de los objetivos que propuse. Un desastre, supongo. Pero ésa es la naturaleza de este trabajo. No hay que darse de bruces con un proyecto. ¡Queda todo por descubrir!

7.- Haciendo una previsión de futuro, ¿dónde te ves dentro 10 años?

Honestamente, impredecible. Diría que hay una probabilidad razonable de seguir en el CNIO peleando por sacar nuestros proyectos adelante. Pero también me imagino en otro lugar, otro entorno, otra aventura. De hecho, si no pensase que las cosas pueden cambiar en algún momento, me asfixiaría. No me gusta pensar en que las cosas no van a cambiar.

8.- El año pasado se hizo famoso a través de los medios el caso de un joven de 15 años que elaboró una prueba para detectar el cáncer de páncreas incipiente. ¿Qué opinas de los científicos jóvenes españoles?

Que tienen una formación fantástica y les abrirán muchas puertas para hacerse un camino en el mundo como científicos. En cualquier caso, la situación es muy complicada ahora mismo en España, sobre todo para la generación que ahora tiene que formar su propio grupo. Plazas prácticamente inexistentes en universidades, hospitales y otros centros, y además no siempre concedidas en base al mérito. Si bien el problema principal ahora mismo es la falta de financiación, no es el único problema de nuestro país. En algún momento deberán ponerse medidas severas para evitar la endogamia y el enchufismo, que por desgracia liman un porcentaje no despreciable de las pocas plazas que quedan en estas épocas tan difíciles. He asistido atónito a varios concursos de plazas en estos últimos años, y me cuesta entender como algunos miembros no pasan vergüenza en estos procesos.

9. ¿A ti alguna vez te han faltado medios?

No. Quizás cuando hice mi tesis doctoral fue cuando tuvimos menos recursos, ya que el grupo de mi mentora, Ana Zubiaga, era un grupo joven que estaba empezando su laboratorio en la Universidad. En cualquier caso, guardo un recuerdo inmejorable de esos años. El científico que hoy soy se lo debo en gran parte a los valores que aprendí durante mi tesis. Desde entonces he sido un privilegiado y sería irresponsable por mi parte quejarme de nada. Por fortuna, además, he conseguido financiación europea y americana que son esenciales para mantener un grupo competitivo en los años en los que la financiación está más complicada en España. En cualquier caso mi caso no es representativo del panorama nacional.

10.- ¿La cura contra el cáncer es posible?

Sí, es posible. Decir que no creo que es tener estrechez de miras y visión a corto plazo. Si la ciencia nos ha enseñado algo es que las barreras se van rompiendo, y no veo porqué el cáncer tiene que ser un problema irresoluble. En cualquier caso no hay un cáncer, sino muchas enfermedades diferentes, y por lo tanto no llegará (creo) una “píldora anti cáncer” universal, sino que poco a poco se irán cronificando y manejando los tumores de una forma personalizada. Lo que si me preocupa de mi generación es la deriva populista y conspiranoide que está tomando una parte no negligible de la sociedad. Homeopatía, reiki, anti vacunas, creacionismo… En un mundo globalizado ser “anti” o “alternativo” es una deriva que muchos están tomando para sentirse más “individuo”, y esto está derivando hacia comportamientos de manada que pueden hacer mucho daño. Da igual que encontremos remedios a enfermedades que diezman poblaciones si la gente decide no vacunar a sus hijos de la varicela, “porque es que lleva mucho mercurio”, “o porque me ha dicho Puri la del cuarto que te consumen el cobre de tu cuerpo y merman tu karma”. Si además de cuando en cuando aparece un médico o -aún más grave- un hospital que les ríe las gracietas, pues tormenta perfecta.

11. ¿Crees que está al llegar?

Creo que en muchos casos ya ha llegado, en otros está llegando, y en el resto antes o temprano llegará. Generalmente siempre nos quedamos con el poco éxito en curar los tumores más mortales, como puede ser el cáncer de pulmón. Sin embargo, las últimas 3 décadas han traído éxitos importantísimos, incluso curativos, en algunas leucemias infantiles, varios tipos de cáncer de mama, etc… Y en el caso del cáncer de pulmón, además, simplemente con una medida sencilla (dejar de fumar) habríamos dado un paso de gigante para avanzar. En cualquier caso se llegará. Viendo como está el panorama y los desarrollos, yo siempre he pensado que mi generación (de conseguir llegar a viejo) verá como la gran mayoría de los tumores se pueden gestionar de una manera eficiente.

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